Desde la década de 1950, se han llevado a cabo con frecuencia reasignaciones quirúrgicas de sexo. Como este procedimiento terapéutico quirúrgico es polémico, resulta importante explorar las consecuencias reales de esta intervención y evaluar objetivamente su pertinencia.
En este contexto, hemos llevado a cabo una revisión de las publicaciones en las que se realizaron estudios de seguimiento. Estos tienden a mostrar que las transformaciones quirúrgicas tienen consecuencias positivas para los sujetos. En la mayoría de los casos, los transexuales están muy satisfechos con su intervención y cualquier dificultad experimentada es a menudo pasajera y suele desaparecer en un plazo de un año después de la trasformación quirúrgica.
Los estudios muestran que hay menos de un 1% de arrepentimiento, y un poco más de un 1% de suicidios entre los sujetos operados. La investigación empírica no confirma la opinión de que el suicidio está fuertemente asociado con la transformación quirúrgica.
Cabe destacar que previamente a la intervención se realizan numerosos estudios psicodiagnósticos en los que se evalúan, entre otros aspectos, los relacionados al futuro psicológico, sexual, social y profesional de los individuos que desean someterse a una intervención quirúrgica transexual. Otro aspecto importante a tener en cuenta es que generalmente la toma de decisión conlleva años de reflexión y de espera para la persona que finalmente deciide y esta en condiciones, en función de su edad y acceso a la misma, de someterse a la intervención de reasignación quirúrgica de sexo .
Fuente: EUR. PSYCHIATRY ED. ESP 2003

