Esta forma de disfunción sexual masculina de puede dar desde su forma más benigna, a través de algún episodio ocasional o breve (casi siempre secuandaria ), hasta la forma más severa de impotencia irreversible. Se calcula que aproximadamente la mitad de la población masculina sufre alguna vez en su vida de algún episodio de impotencia. Por el contrario, las formas más graves de la misma, son de escasa incidencia entre los hombre.
Las dificultades de la erección se pueden dar en todas las edades. Si bien, habitualmente las causas que la generan pueden ser, de acuerdo a la edad, de mayor incidencia de los factores orgánicos o psíquicos.
En el pasado se creía que todas las causas de origen psíquico eran inconscientes, pero en la actualidad se le da mucha importancia a las causas centradas en la pareja y su funcionamiento. Muchos problemas de la erección son causados por emociones y fácilmente corregibles trabajando con ellas. Así, vemos como la ansiedad de desempeño, el miedo al fracaso, la anticipación de la impotencia, una excesiva preocupación por otras situaciones, la culpa por no hacer gozar a su mujer y el sentimiento de impotencia en otras áreas son las causas psicológicas más frecuentes que la causan.
Entre las causas orgánicas más frecuentes hay que contar la tensión y la fatiga, la diabetes, un bajo nivel de andrógenos, el uso de antihipèrtensivos, una enfermedad debilitadora, el uso y abuso de narcóticos y alcohol, enfermedades vasculares, la enfermedad de Peyronie, la esclerosis múltiple, o tumores.
La situación clínica de cada paciente debe ser evaluada individualmente para determinar cuál es la causa y planificar la terapia correspondiente.
En casos de organicidad, la terapéutica puede llevar desde la prescripción de el uso de drogas vasodilatadoras de administración oral (Viagra u otros) o vasoactivas localizadas inyectables, el uso de las bombas de vacío, o el implante de prótesis peneana en casos de irreversibilidad. Algunos casos muy leves de fuga venosa, se pueden atenuar con el uso de los modernos anillos peneanos.
Cuando la causa es psicógena, las terapias sexuales son el instrumento más adecuado para restablecer la normalidad.

