"Leer más..." Una primera clasificación es según el tipo: primario o secundario. El primario se refiere a los pacientes en que el trastorno sexual ha existido desde el inicio de la actividad sexual. El secundario indica que el trastorno ha aparecido después de un periodo de actividad sexual normal.
Una segunda clasificación nos permitirá ubicar el trastorno del deseo sexual hipoactivo en: de origen `psicológico o por factores combinados. En el primer caso los factores psicológicos, como la ansiedad, el estrés y los otros ya mencionados, son de gran importancia para el inicio, En estos casos las enfermedades o las sustancias no desempeñan ningún papel en su etiología. En el segundo caso las enfermedades orgánicas o las sustancias contribuyen a la iniciación del trastorno pero no son suficientes para constituir su causa; ésta se complementa con factores psicológicos. Causas
Un estudio realizado por José Manuel González, en América latina, con un grupo de sexólogos clínicos entre los cuales me incluyo, mostró que las causas mas comunes del bajo deseo sexual entre sus pacientes es de orden psicosocial.
Entre las principales causas psicológicas mencionaremos:
El 26,9% indican trastornos en la relación de pareja (rutinizacion de la vida intima, conflictos de poder, hostilidad manifiesta o encubierta, matrimonios mantenidos por razones sociales, etc.).
19% Estrés (preocupaciones económicas, inestabilidad laboral, perdida del empleo, etc.).
11,5% Otra relación de pareja: infidelidad.
7,7% Culpa, moral religiosa.
7,7% Acoso o abuso sexual infantil.
3,8% Condiciones ambientales inadecuadas.
3,8% Interés por otras actividades, como los hijos o el trabajo.
3,8% Inhibición ante el nuevo rol de la mujer.
3,8% Disminución de la atracción física hacia la pareja. Rechazo al aspecto de la pareja.
3,8% Falta de una pareja estable con vinculo afectivo.
Entre las principales causas orgánicas señalaremos:
18% Depresión
18% Efectos secundarios de medicamentos
18% Enfermedades crónicas y/o sistémicas ( Addison, Parkinson, hipotiroidismo. esclerosis múltiple, distrofia miotónica, deficiencias nutricionales, etc.)
9% Alto nivel de prolactina
9% Bajo nivel de testosterona
9% Alcoholismo y drogadicción
9% Senilidad o envejecimiento
Técnicas terapéuticas Después de una adecuada evaluación y diagnóstico del caso se puede proceder a su tratamiento. Cada paciente tiene sus propias características y es importante ajustar los recursos terapéuticos a los resultados arrojados por el correcto diagnóstico.
Pero podemos sugerir a las personas con bajo deseo sexual tener en cuenta los siguientes puntos:
1. Comunicarse con claridad sobre la sexualidad.
2. Aprender a diferenciar entre una invitación y una exigencia sexual.
3. Vivir las situaciones sexuales sin ningún objetivo predeterminado.
4. Comprender la diferencia entre rechazar una actividad sexual y rechazar a una persona.
5. Transmitir con claridad que aunque ahora no le interesa el sexo, puede interesarle mas tarde.
6. Ampliar el repertorio de comportamientos sexuales.
7. Utilizar las fantasías sexuales como motivación, sin reprimirlas
8. Identificar los obstáculos que se interponen en las oportunidades sexuales y proponer formas de obviarlos.
Conclusiones
El bajo deseo sexual masculino es un problema frecuente en la consulta sexológica, cuya incidencia esta aumentando en los últimos 10 años. Por lo general se debe a una interacción de factores, donde los aspectos psicosociales son los mas importantes. Consultar al especialista permitirá encontrar la causa del problema, y, por ende el camino a la recuperación de una vida sexual saludable-

