Climaterio
Climaterio

Climaterio

Tanto el hombre como la mujer atraviesan el climaterio ya que es una etapa evolutiva NORMAL.
El climaterio es una etapa cuya principal característica es la  lenta disminución de la función sexual, determinada por el envejecimiento corporal y  por la interacción social de las personas. En ambos sexos implica cambios importantes  a nivel físico, psicológico y sociales,  lo cual incide en la función sexual.
Presenta las mismas características que la adolescencia, aunque el proceso es inverso:  en ella el organismo humano, comandado por el trabajo hormonal, modifica las funciones fisiológicas de los órganos reproductores. También implica cambios en el aparato psíquico y modificaciones en la inserción social. Pero en la adolescencia todas las áreas mencionadas  responden al mandato de desarrollo e inicio de la función sexual.
En el caso del climaterio, ese mismo mandato indica el declive o declinación de las funciones sexuales y reproductivas. En la mujer, especialmente al final del proceso de menopausia, queda abolida la posibilidad de reproducción, mientras que en el varón, aunque disminuída, se conserva hasta el final de la vida.  
Por ello en la mujer esa etapa se denomina menopausia, pues indica que ha  terminado el período de fertilidad. En el hombre este proceso no tiene nombre científico, ya que conserva su capacidad de procrear.
Con respecto a la mujer, se suele interpretar que la menopausia es una crisis que debe atravesar. Hay autores que ven  la crisis psicológica que acompaña al climaterio como inevitable; pero  hay otros que sostienen  que  es simplemente otra fase del desarrollo y nos muestran que los cambios biológicos estimulan procesos psicológicos  capaces de llevarla a un mejor dominio de estas dificultades y a una adaptación saludable a la nueva etapa.
Habitualmente aparece una situación conocida como el "síndrome del nido vacío", la que podríamos describir como  sentimientos de abandono y dolor que generan el vacío que producen los hijos cuando éstos se alejan del hogar. Es una conflictiva que culturalmente afecta más a la mujer que al hombre.
Psicológicamente tiene varios aspectos interesantes a considerar. En primer lugar, es una pérdida y por lo tanto una situación de duelo para elaborar. Realmente se produce un vacío, ya no hay de quien ocuparse de la manera que se lo hacía puesto que la independencia de los hijos hace que ya no dependan tanto. Las que han centrado  toda su actividad en la función maternal, se sienten inútiles y terminadas; a veces intentan inconscientmente prolongar este estado de dependencia para no vivenciar esta sensación. Son las  que nunca creen que sus hijos están lo suficientemente crecidos como para volar del nido.
En realidad el duelo más importante de esta etapa es elaborar la imposibilidad de la procreación. Lo que ocurre  es que muchas mujeres temen o no quieren envejecer ya que la fantasía es que mientras se tenga la posibilidad de engendrar, se es joven. Nuestra cultura no ayuda a elaborar adecuadamente esta fantasía ya que idolatramos la belleza y la juventud y desvalorizamos  la madurez y la vejez. Utilizar todos los recursos de la ciencia para retrasar ilusoriamente el paso del tiempo (cirugías estéticas, gimnasia, cosmetología, etc.) puede transformarse en una verdadera obsesión y encubrir el conflicto latente. La mayoría de los autores coinciden en asegurar que  las mujeres con intereses limitados verán derrumbarse su vida. Algunas tendrán conductas de hipocondría o de somatización  por el mismo motivo. En cambio, las que tengan sus propias actividades vivirán la menopausia con menos conflictos.
El climaterio en el hombre puede significar una etapa de inseguridades, de temores o de dudas, de un balance de lo hecho y por hacer. Si este balance resulta negativo puede ocurrir que el efecto sea una sensación de menoscabo que puede afectar su vida sexual. En muchos varones se observa un enlentecimiento de su potencia sexual, una menor frecuencia o deseo de las mismas, lo que suele producir sentimientos de autodesvalorización sexual. Algunos varones pueden presentar dificultades con su erección, debido a la edad o a problemas de salud que afectan esta función sexual.
Afortunadamente la creencia de que el amor y  la sexualidad  son patrimonio exclusivo de la juventud, ya está quedando atrás. Los estudios realizados en Sexología demuestran que no existe un cese de la sexualidad en el climaterio, especialmente en el caso de la mujer. Muy por el contrario, es en esta etapa donde las ventajas son para ella, ya que el hombre puede ver declinar su potencia erectiva por el proceso de envejecimiento que no afecta la capacidad de goce de la mujer, sino todo lo contrario.
Se puede presentar alguna dificultad por la disminución del nivel estrogénico, lo que puede causar sequedad vaginal, dificultando el coito. En  algunas mujeres se manifiesta  una disminución  del  deseo  sexual,  por  la  misma causa. Otras mujeres  manifiestan sentir mayor placer o ver incrementada su líbido. En estos casos,suele ocurrir que habiendo desaparecido el miedo a un embarazo, las relaciones sexuales son vividas con mayor libertad.
Otro factor que incide en este fenómeno es que a medida que transcurre el tiempo muchas mujeres manifiestan sentirse más dueñas de su goce porque van perdiendo los prejuicios con los que han sido educadas. La partida de los hijos en otros casos tiene un efecto afrodisíaco ya que los lazos de la pareja se consolidan al sentirse más dueños de su tiempo y del espacio físico. No es extraño tampoco que algunas mujeres en esta época tengan un amante como una manera de probarse a sí mismas que continúan siendo atractivas y deseables.
En otros casos, la rutina y el aburrimiento de la relación empobrecen la vida sexual de la pareja. Es habitual observar matrimonios donde los dos están atravesando la misma etapa y las dificultades de la comunicación hacen que cada uno la sufra en silencio, negando la posibilidad de un acercamiento emocional que beneficiaría a ambos. Es la etapa de la vida de una pareja en que debemos apelar a la creatividad y la comunicación para enriquecer y fortalecer no solamente la sexualidad, sino el vínculo amoroso. 
Para finalizar, me parece importante comunicar una experiencia constante observada en el tratamiento de mujeres en psicoterapia: las mujeres que han disfrutado de una sexualidad placentera durante toda su vida no presentan dificultades sexuales en la menopausia; en cambio aquellas que han tenido conflictos con la sexualidad en etapas anteriores o con sus vínculos psicoafectivos serán las que presenten todos o algunos de los síntomas mencionados y que incrementen estas dificultades con la vida sexual.

¡Hola menopausia!
Aquí estás! Por fin te veo la cara.
Hace  tanto tiempo que sabía que ibas a llegar. Si vos supieras cuántas cosas feas me dijeron de vos.. tantas, que tenía mucho miedo de verte aparecer.

A las mujeres siempre nos provocó mucha ansiedad saber  que íbamos a recibir estas dos visitar en algún momento de nuestras vidas: la menarca y la menopausia.

En realidad corrés con ventaja sobre tu antecesora, la menarca, ya que de vos sé algunas cosas, pero cuando ella llegó era poco y nada lo que me habían hablado de ella. Así fue como me asusté  bastante cuando me vino a visitar. Pese a que sabía que vendría porque, como te imaginás, todas las chicas estábamos expectantes de llegada.
Qué feo nombre que tienen la dos. Podrían haberles puesto un nombre más divertido, ¿no te parece?
Me dijeron que cuando vos vinieras me iban a pasar cosas terribles, especialmente porque  pese a estar asesorada por mi ginecólogo, no le hice mucho caso para esperarte en otras condiciones.
Así desestimé sus consejos como por ejemplo de hacerme controles periódicos para evaluar cómo andaban mis hormonas, de hacerme estudios para controlar la densidad de mis huesos, de hacer ejercicio físico para mejorar mi estado general, de comer más sano,  etc.etc.etc.
¿Vos sabés todo lo que se dice de vos?
Se dice que cuando vos llegás a una se le ponen más frágiles los   huesos, que hay que cuidarse mucho de caídas porque me puedo fracturar fácilmente.
También se dice que voy a padecer unos calores terribles, de esos que en el momento menos indicado hacen su aparición y se empieza a transpirar de tal manera que se te arruina el maquillaje y una se pone incómoda en esa reunión social tan importante( por ejemplo en el casamiento de la hija) Cuando has invertido un montón de tiempo en ponerte linda, cosa que cada vez me da más trabajo,  Zás! Aparece  la tufarada de calor que te hace pedir aire aún en el julio marplatense.
También me dijeron que me iba a poner insoportable.
¡Sí! IN-SO-POR-TA-BLE Que mis cambios de humor iban a tener a mal traer a toda la familia. Que mi pobre marido, que siempre pensó como casi todos lo hombres lo hacen, lo difícil que era entender a las mujeres, ahora estaría realmente desconcertado cuando le pidiera cosas que  ubrica no me interesan, COMO  por ejemplo cuando le diga que ahora no quiero ir a ese viaje tan esperado al Caribe, porque la ropa del verano pasado ya no me va.
También me contaron que cuando vos vinieras ya no iba a tener tantas ganas de hacer el amor porque mi deseo sexual puede descender mucho y además porque me iba a resultar difícil lograr la lubricación vaginal.
Pero también escuché por ahí que a algunas mujeres les da más ganas. Que el hecho de no tener que cuidarse de quedar embarazada estimula el deseo sexual porque hay un miedo que se pierde ¡Por fin una buena! Tal vez ahora pueda hacer el amor sin pensar si me tomé la pastilla, si tengo bien colocado el diafragma, si no esteré en fecha de renovar el DIU o si no se romperá el preservativo.
También me contaron que paralelamente a tu aparición en mi vida es probable que me ataque el famoso síndrome del nido vacío.  Claro, los chicos ya están grandes y se están yendo  a probar sus alas. Maria ya se  casó, Julián se fue a estudiar a Buenos Aires y pronto   Constanza se va a probar suerte a España . Así que Gustavo y yo nos quedaremos solos por primera vez en 30 años.
Es probable que ese sentimiento de vacío me aparezca. Pensar que son tantos los años que he vivido pendiente de ellos, de sus horarios de escuela, de sus comidas, de estar encima de todo y de todos, que ahora cuando me pienso con todo el día para mí, me parece mentira y tengo miedo de sentirme muy sola, muy inútil, ya que me he hecho el firme propósito de no invadirlos en este nuevo camino que ellos han emprendido.
Recuerdo que alguien dijo que los buenos padres les den dos cosas a sus hijos: raíces para saber de dónde vienen y alas para poder volar hacia el propio destino.
Ahora será el momento de poner estos dos elementos a prueba y espero no ser como esas madres  o padres que con tal de no quedarse solos, retrasan el crecimiento del hijo, diciéndole “que aún es muy chico para...”
Esto de tener todo el tiempo disponible es cierto que produce de solo pensarlo una sensación muy fea, pero si lo pensamos bien, también me genera una cierta cosquilla de placer. Ahora podré ir a tomar esas clases de tango que tanto anhelamos con Gustavo, pero que nos prohibimos por que la hora de la cena es sagrada para compartir con los chicos. ¡Claro! Para nosotros que sentimos que tenemos que estar allí, aunque ellos a veces te llamen y te digan: má, no voy a cenar, porque me vino a buscar Matías y vamos a comer juntos.
También podremos revivir nuestros primeros tiempos de casados, cuando hacer el amor no estaba circunscripto al dormitorio con la puerta cerrada ¡y con sordina!. Podremos experimentar algo parecido a la escena de 9 semanas y media, aquella dónde hacen el amor en la cocina?. Veremos si tantos años de rutina no hacen su efecto,
También podré gracias a tu venida olvidarme de algunas costumbres molestas, como salir siempre con un tampón en la cartera. Podré usar pantalones claritos en verano en cualquier época del mes y bañarme todos los días en el mar. Vos sabés que aunque el médico siempre me dijo que cuando menstruaba podía hacer una vida normal, a mi me resultó imposible. Nos metieron mucho miedo a que nos pasaran cosas terribles si en esos días una:  se lavaba la cabeza, corría o se agitaba, hacía el amor, iba al dentista y otras cosas  que ahora, gracias a vos, no tendré que mirar el almanaque cuando las quiera hacer. Ahora podré irme de vacaciones sin pensar que puedo recibir a tu amiga  la menstruación en la mitad de las mismas.
Después  de todo, querida Menopausia, te recibo con alegría. Tal vez podamos ser grandes amigas.

Autora: Lic. Elda Bartolucci


Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

La menopausia o climaterio en la mujer, es una etapa que se caracteriza por el cese de la menstruación, causada por la disminución de la secreción de hormonas que la provocan. Esta carencia genera que los ovarios no liberen más óvulos, por lo que la mujer pierde la capacidad de fertilidad. Es totalmente variable la edad en que se produzca esta situación, siendo el promedio los 50 años.

Desde el punto de vista psicológico, esta etapa evolutiva femenina , puede ser atravesada de distintas maneras, casi tantas como mujeres existen. Cada una vivirá la misma, como una condena o una liberación, de acuerdo a la predeterminación sociocultural en la que halle inmersa. Estamos hablando de la historia personal, de la educación recibida y de la relación que cada mujer tenga con su propia sexualidad.

El síndrome del nido vacío

La situación conocida como el "síndrome del nido vacío", podríamos describirla como el cúmulo de sentimientos de abandono y dolor que generan el vacío que producen los hijos, cuando éstos se alejan del hogar. Es una conflictiva que culturalmente afecta más a la mujer que al hombre, ya que la relación con los hijos es más estrecha entre aquéllos y la madre.

Psicológicamente tiene varios aspectos interesantes a considerar. En primer lugar, es una pérdida, y por lo tanto una situación de duelo para elaborar. Realmente se produce un vacío, ya no hay de quien ocuparse de la manera que se lo hacía, puesto que la independencia de los hijos hace que ya no dependan de sus padres o lo hagan de manera diferente. Y muchas mujeres, que han centrado toda su actividad en la función maternal, se sienten inútiles y terminadas; a veces intentan inconscientmente prolongar este estado de dependencia para no vivenciar esta sensación. Son las que nunca creen que sus hijos están lo suficientemente crecidos como para volar del nido.

El otro aspecto a considerar en esta etapa, es la elaboración del duelo por la posibilidad de volver a ser madre. En realidad, es el unico duelo importante en esta etapa. La mujer ya no podrá tener hijos. Lo que sorprende del relato de algunas pacientes en psicoterapia, es que aún las que ya no desean tener hijos, viven esta etapa como una muerte. Distinta es la situación de aquella que no los han tenido o ha tenido menos que los deseados. En éstas ultimas, el duelo es más difícil de elaborar. Pero tanto en una como en otra, el sentimiento suele ser similar.

En aquellas con la maternidad satisfecha, en realidad hay un desplazamiento del sentimiento de muerte, del esquema corporal hacia la maternidad. Lo que ocurre es que temen o no quieren envejecer; la fantasía es que mientras se tenga la posibilidad de engendrar, se es joven. Nuestra cultura no ayuda a elaborar adecuadamente esta fantasía ya que idolatramos la belleza y la juventud , y desvalorizamos la madurez y la vejez. Las arrugas, las canas, la piel ya no tan firme, el cuerpo que se afloja, algunos dolores y molestias que anuncian el envejecimiento, son fenómenos que hay que ocultar y ocultarse a toda costa. El utilizar todos los recursos de la ciencia para retrasar ilusoriamente el paso del tempo ( cirugías estéticas, gimnasia, cosmetología , etc) puede transformarse en una verdadera obsesión y encubrir el conflicto latente. Pero es importante destacar la importancia de todos estos recursos para mejorar la calidad de vida, especialmente lo que tiene que ver con la actividad física.

Algunas mujeres entran en fuertes situaciones de competencia con sus propias hijas, ya que habitualmente, éstas se encuentran atravesando una etapa floreciente juvenil o adolescente. En estos casos, el mecanismo inconsciente es el de mantenerlas aniñadas, ya que la fantasía es "si ella no crece, yo no envejezco".

También hay casos en los que después de un divorcio, la nueva pareja elegida es una persona más joven, que la hace sentir valorizada y que puede responder a mayores demandas en lo afectivo- sexual.

La mayoría de los autores coinciden en asegurar que las mujeres con intereses limitados verán derrumbarse el campo de sus actividades, por todo lo expuesto. Algunas tendrán conductas de hipocondría ( inventar enfermedades como un recurso inconsciente para llamar la atención) o de somatización por el mismo motivo. Las respuestas emocionales ante el síndrome del nido vacío pueden ser: la depresión, la angustia, la irritabilidad , y las alteraciones del sueño.

En cambio, es probable que aquellas con intereses múltiples, vivirán esta etapa de la menopausia casi sin conflictos, y que se sientan aliviadas. Siendo menor el tiempo y la energía que dedican ahora a los hijos, la independencia de éstos las libera de obligaciones y tal vez sientan por primera vez en su vida de casadas, que recuperan ese tiempo y esa energía para dedicarlos a sí misma, a su pareja, y a sus actividades individuales o sociales. Suele ocurrir que, ante esa nueva sensación de libertad, y por tener la sufuciente flexibilidad para adaptarse a los cambios, adquieran nuevos intereses, nuevas amistades, tal vez un nuevo trabajo, una carrera o hobby postergado que le ayudarán para darle un nuevo sentido a su vida.

La Sexualidad en esta etapa

Afortunadamente la creencia de que el amor y la sexualidad son patrimonio exclusivo de la juventud, ya está quedando atrás. Los estudios realizados en Sexología demuestran que no existe un cese de la sexualidad en el climaterio, especialmente en el caso de la mujer. Muy por el contrario, es en esta etapa donde las ventajas son para ella, ya que el hombre puede ver declinar su potencia erectiva por el proceso de envejecimiento que no afecta la capacidad de goce de la mujer, sino todo lo contrario.

Se puede presentar alguna dificultad por la disminución del nivel estrogénico, lo que puede causar sequedad vaginal ( dificultando el coito ). En algunas mujeres se manifiesta una disminución del deseo sexual, por la misma causa. En ambos casos, el tratamiento de terapia hormonal de reemplazo soluciona estas dificultades, como lo demuestra un estudio realizado en la Universidad de Guadalajara. En esta experiencia se informa que las mujeres que reciben este tratamiento presentan una mejor vivencia sexual, manifiestan sentir más placer y tener más libido que aquellas que no lo han recibido.

Algunas mujeres menopáusicas manifiestan sentir mayor placer o ver incrementada su líbido a niveles superiores que antes de la misma. En estos casos, suele ocurrir que habiendo desaparecido el miedo a un embarazo, las relaciones sexuales son vividas con mayor libertad. Otro factor que incide en este fenómeno es que a medida que transcurre el tiempo, muchas mujeres manifiestan sentirse más dueñas de su goce porque van perdiendo los prejuicios con los que han sido educadas.

La partida de los hijos en otros casos tiene un efecto afrodisíaco, ya que los lazos de la pareja se consolidan al sentirse más dueños de su tiempo y del espacio físico.En estas situaciones, es habitual que se incrementen los reecuentros en mayor cantidad de salidas o viajes de placer.

No es extraño tampoco que algunas mujeres en esta época tengan por primera vez un amante, como una manera de probarse a sí mismas que continúan siendo atractivas y deseables. También hay casos en los que después de un divorcio, la nueva pareja elegida es una persona más joven, que la hace sentir valorizada y que puede responder a las mayores demandas en lo afectivo- sexual.

Para finalizar, me parece importante comunicar una experiencia constante observada en el tratamiento de mujeres en psicoterapia, refrendada por nuchos colegas: todas las mujeres que han tenido conflictos con la sexualidad en etapas anteriores, o con sus vínculos psicoafectivos, serán las que presenten todos o algunos de los síntomas mencionados . En estos casos, además de la Terapia Hormonal de Reemplazo, que restablece los niveles deficitados de estrógeno, se aconseja el apoyo psicológico capaz de reestablecer también un equilibrio saludable.

En cambio aquellas mujeres , que han vivido sin conflictos su sexualidad, con naturalidad , que se sienten plenas, sin traumas ni perturbaciones, atraviesan esta etapa del desarrollo con una capacidad de adaptación que les va a permitir seguir disfrutando de la misma, e inclusive entriqueciendo la misma en calidad. ".

La menopausia no tiene por que traer transtornos psíquicos ni físicos de importancia en aquellas mujeres que se encuentran realizadas en sus necesidades personales y psicoafectivas, que sean creativas , que hayan podido lograr su maternidad y que experimenten una gratificación sexual adecuada."

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